Expertos de Toronto han creado un examen combinado de análisis de sangre y ecografía que capta daño placentario en mujeres embarazadas de alto riesgo.
John Kingdom (de la Universidad de Toronto, en Ontario, Canadá) y colaboradores dicen que si las pruebas son llevadas a cabo lo suficientemente temprano, entre las 16 y las 23 semanas de gestación, los médicos podrían tener tiempo para solucionar cualquier problema.
| Placenta cara fetal con Amnios | Placenta cara materna (útero) |
“Identificando precozmente si hay un riesgo potencial de complicaciones, podemos hacer todo lo posible para salvaguardar la seguridad tanto de la madre como del feto”, dice Kingdom.
“Podemos tranquilizar a quienes tienen resultados normales que sus placentas están funcionando bien y que pueden esperar un embarazo y parto sanos”.
Las pruebas incluyen un análisis de sangre hormonal, un examen del flujo sanguíneo de las arterias urinarias, y una ecografía de la forma de la placenta.
Los investigadores llevaron a cabo estas pruebas en 212 mujeres embarazadas de alto riesgo.
La totalidad de las 19 mujeres que dieron a luz precozmente debido a un escaso crecimiento fetal tuvieron resultados anormales en la prueba de la función placentaria.
De las 22 mujeres que experimentaron el nacimiento de fetos muertos, sólo dos tuvieron resultados normales de la función placentaria pero sus mortinatos no se debieron a la función anormal de la placenta.
“Este es un importante primer paso en la identificación de anormalidades al principio del embarazo, en un momento en que se puede usar una serie de intervenciones para mejorar los resultados de las mujeres con el riesgo más alto”, dice Kingdom.
“Este estudio guiará el camino hacia futuras investigaciones en los análisis de detección placentarios y nos ayudará a proporcionar una atención de calidad para todas las madres”.